jueves, 5 de junio de 2008

Los Personajes

El termino de l personaje deriva del latín persona que significa mascara. Recoge el significado del vocablo Griego prosopon (rostro), usando el antiguo teatro clásico con el cual se aludía a papel. En el teatro grecoliano, los actores salían a actuar disfrazados con mascaras, hecho que marcaba la diferencia entre lo que el autor era en la realidad y su papel o personaje en la obra. Con el transcurso del tiempo, el personaje va a identificarse progresivamente con el actor, lo que de algún modo ayudara a verlo como un ente personal e individual a la vez.

Clasificaciones considerando su configuración y su grado de individualidad, los personajes pueden aparecer como estereotipos, es decir, como seres que responden a una imagen prefijada y retenida en formas conductuales y expresivas, como resultado de una extensa tradición literaria, por ejemplo: el soldado fanfarrón y cobarde, la mujer dominante y mandona, el anciano avaro, el viejo verde, la mujer celosa, etc.

Con un mayor grado de individualidad aparece el tipo. Este es portador de rasgos psicológicos y morales reconocidos por los lectores como propios de un modelo impuesto por la traición, pero que no posee el sello de reiteración mecánica y superficial del estereotipo. El tipo representa a un sector de la sociedad, por ejemplo: el provinciano en martín Rivas, el caballero andante en el ingenioso hidalgo don quijote de la mancha, el vasallo fiel, el buen moro, el sacerdote guerrero, en el poema de Mio Cid, etc.

En tercer lugar tenemos los personajes literarios, es decir, aquellos que responden a un sistema de convenciones artísticas que les atribuye papeles prefijados, no obstante estar fuertemente individualizados y con conciencia de si mismos. Estos entes saben como actúan y por que. El público los ubica por su nombre propio y son de rasgos de personalidad muy fuertes. Caben en esta denominación: Don Quijote, Madame Bovary, El Cid, Trotaconventos /La Celestina, Etc.

Si se toma en cuenta su gradación jerárquica en el desarrollo del acontecer, los personajes pueden ser principales o protagonistas, o secundarios, cuya vida y acontecimientos importan menos al narrador, pero que no por ello dejan de ser vitales para la trama de la obra en general.

Si consideramos su génesis y desarrollo, tenemos personajes dinámicos y estáticos. Los primeros se caracterizan por evolucionar en el transcurso del relato – Lázaro de Tormes, por ejemplo, al final del relato no es el mismo niño inocente que deambula con el ciego por Salamanca al inicio de la acción; las desventuras y el medio corrupto en que se devuelve su vida, van moldeando su personalidad. Los personajes estáticos se caracterizan por permanecer sin cambio alguno en su ser y actuar en el mundo en su ser – Amadís De Gaula, por ejemplo, personaje permanece intacto en el transcurso de la acción - .

Por el grado de complejidad en su configuración, un personaje puede ser plano o redondo. Hablamos de personaje plano cuando estamos en presencia de un ente creado en torno a una sola idea o cualidad; en cambio, hablamos de personaje redondo cuando suponemos en este su mayor grado de complejidad, ambigüedad y consistencia psicológica.

Desde el punto de vista de la unidad de pluralidad, el personaje podría ser individual o colectivo. Un ejemplo de este es el pueblo mapuche y el pueblo español en La Araucana, entidades que en algunos pasajes pasan a ser protagonistas como compactas muchedumbres en que no se destaca ninguna individualidad; en otros episodios, Caupolican, por ejemplo, adquiere relevancia como individuo que protagoniza determinadas acciones.

Los tipos de relaciones que se pueden establecer entre los personajes dependen de su actuación en el mundo narrado, del carácter como seres individuales y de su entorno. De ese modo, tenemos personajes que pueden:

- Actuar benefactores, en forma negativa.

- ejecutar las acciones o recibirlas.

- Ser benefactores, en tanto que ayuden a los demás, o destructores, porque los dañan.

En muchas narraciones, junto al protagonista, suele aparecer un antagonista o personaje que se opone a los intereses o deseos del principal e intenta obstaculizar la concreción de sus actos o hazañas. Ambos, en consecuencia, pueden tener ayudantes y enemigos.

La descripción de los personajes en la narración.

En el transcurso del relato, el lector va conociendo a los personajes de acuerdo con diferentes estrategias utilizadas por el narrado. Tenemos, por ejemplo:

- la descripción que realiza sobre los rasgos físicos y el modo de vestir de los personajes-prosopografía- y sobre su carácter y sus rasgos morales-etopeya-. Si unimos la prosopografía con la etopeya, surge el retrato del personaje.

- Las declaraciones que formulan otros personajes sobre ellos.

- Los datos que aporta el propio personaje a través de su forma de hablar, de sus gestos, de las acciones que realiza y de la relación que establece con otro personaje y con su entorno.

- El nombre de los personajes. A veces este cumple solo la función de identificar al actante. Sin embargo, a veces, los nombres son significativos o simbólicos. Por ejemplo, victoria (mujer que triunfa), blanca (joven inocente), etc.

Narrador

Quien inventa o recrea una historia es el autor o escritor pero quien la cuenta, en definitiva, es el narrador. El narrador puede situarse dentro del acontecer como un personaje que participa de los hachos del mundo narrado y contar en primera persona o puedes estar fuera del relato y narrar en tercera persona.

El narrador es – en otros términos - el sujeto de la enunciación, una entidad creada por el autor, a la que éste, convencionalmente, cede la palabra y con ella todo el caudal de información que posee sobre los hechos que va a narrar sobre los personajes que se irán configurando en el desarrollo de la historia.

A) Si el narrador forma parte de la historia e interviene en los sucesos narrados, se denomina homodiegético (homo: igual; diegético: historia) y puede ser protagonista o testigo.

a) El narrador protagonista cuenta los hechos en primera persona; el universo representado esta organizado en tornos a su accionar, cuenta su propia historia, el relato, en consecuencia, es personalizado y marcadamente subjetivo Se produce la coincidencia entre narrador y protagonista del relato en una misma entidad o personaje.

b) El narrador testigo también narra en primera, sin embargo asume un rol de segundo orden; lo que narra le ocurre a otro ; se comporta mas bien como un espectador del acontecer; o es tan subjetivo como el anterior.

Relacionado con el narrador protagonista aparece el monologo interior, modo narrativo en el que se reproducen los pensamientos que en forma desordenada pasan por la psiquis de los personajes debido a una situación límite o una emoción fuerte que nos obliga a dialogar consigo

B) El narrador heteridiegético – hetero: diferente - no forma parte del relato y cuenta el acontecer desde fuera; por lo general, utiliza la tercera persona gramatical. Se caracteriza por poseer mayor objetividad y distancia respecto de los hechos narrados. Puede adoptar dos puntos de vista:

a) Narrador omnisciente: conoce todo respecto del mundo representando. Es una especie de dios que sabe todo lo ocurrido en el pasado, se anticipa a veces al futuro e interpreta los pensamientos y sentimientos de los personajes. Puede influir en el lector respecto de la simpatía o antipatía por ciertos personajes o hechos a tomar partido a favor o en contra de ellos, aun cuando trata de presentar con objetividad los espacios donde ocurren los hechos narrados.

b) Narrador objetivo: asume el rol de una cámara de cine que registra exclusivamente lo que ocurre en la exterioridad del universo representando. Ofrece datos concretos, acciones concretas de los personajes, hechos, etc. No trata de interpretar los pensamientos ni los sentimientos de los personajes, pues no penetra en el interior de sus conciencias. Trata de mostrar una visión objetiva, aunque la objetividad total no existe en el relato.

Focalización, perspectiva o punto de vista.

Cuando leemos un texto narrativo surgen preguntas como: ¿Quién ve? O ¿Quién percibe lo narrado? La repuesta a estas interrogantes tiene que ver con la focalización es decir con el modo concreto que asume el narrador para permitir que una acción sea permitida de una forma determinada.

La Focalización, alude al grado de restricción de la información que la voz narrativa asume respecto de las acciones de los personajes. En la narración tales accione se presentan siempre desde un ángulos especifico. De este mondo, tenemos:

A) Focalización cero. Se denomina así a la perspectiva propia de la narración clásica en que se aprecia una ausencia total de focalización - no se percibe restricción en la entrega de informaciones por parte del narrador omnisciente, pues conoce todos los puntos de vista o perspectivas posibles en otras palabras, el narrador sabe mas que los personales.

B) Focalización interna. El punto de vista del narrador esta situado en el interior del personaje - quien narra conoce los hechos a partir de su propia experiencia - , podemos hablar, en consecuencia, de un narrador personaje (protagonista). El grado de conocimiento es relativo y parcial. Es un narrador que sabe tanto como los demás personajes. La Focalización interna puede ser fija – centrada en un solo Focalizador - variable - cambia de Focalizador- múltiple – un mismo hecho es presentado por varios Focalizadores-.

C) Focalización externa. La voz narrativa solo describe lo que ve y oye; no accede a la conciencia de los personajes; actúa solo como un testigo del acontecer. Presenta una visión externa del objeto no del sujeto. El narrador se ubica fuera de los hechos narrados y fuera de los personajes; se informa simultáneamente con el lector. Se trata de un objetivismo extremo en el que el autor configura su relato a partir de hachos y descripciones. el grado de conocimiento del narrador es tan limitado que todo se puede sintetizar en que sabe menos que los personajes.

Narracion

cuentos y microcuentos

La bella durmiente del bosque y el príncipe

Marco Denevi (argentino, 1922-1998)

La bella durmiente cierra los ojos, pero no duerme. Esta esperando al príncipe. Y cuando lo oye acercarse simula un sueño todavía mas profundo. Nadie se lo ha dicho, pero ella lo sabe. Sabe que ningún príncipe pasa junto a una mujer que tenga los ojos bien abiertos.

Juan A. Epple y James Heinrich: cien micro-cuentos hispanoamericanos. Concepción LAR, 1990.

La tela de Penélope, o, quién engaña a quién

Hace muchos años vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual pudo pasar sola largas temporadas.

Dice la leyenda que en cada ocasión que en Ulises con astucia observaba que a pesar de sus prohibiciones ella se disponía una ves mas a iniciar uno de esos interminables tejidos, se le podía ver todas las noches preparando a hurtadillas sus botas y una buena barca, hasta que sin decirle nada se iba a recorrer el mundo y buscarse a si mismo.

De esta manera ella conseguía mantenerlo alejado mientras coqueteaba con sus pretendientes, haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que Ulises viajaba mientras ella tejía, como pudo haber imaginado Homero, que, como se sabe, a veces dormía y no se daba cuenta de nada.

Juan A. Epple y James Heinrich: cien micro-cuentos hispanoamericanos. Concepción LAR, 1990.

El tren anclado

En la estación del ferrocarril, una bella dama, vestida con un abrigo de piel de cipo extravía su paraguas. Habla con el jefe de objetos perdidos y como éste no puede darle solución a su queja, exige que el tren no salga de la estación hasta encontrar su paraguas. Como hasta la fecha no ha sido posible hallarlo, el tren esta sin poder salir hasta el día de hoy.




Si quieres saber más cuentos de este autor, ingresa a la página www.waltergarib.cl.

Si te gustan los cuentos puedes acudir a

El mundo del cuento o una ventana abierta a la imaginación:

www.elcuento.com

Página de los cuentos www.loscuentos.net

Lee el siguiente poema y reflexiona en silencio

Las palabras

Tenemos palabras para vender,

Palabras para compra,

Palabras para hacer palabras.

¡Busquemos juntos palabras para pensar!


Tenemos palabras para fingir,

Palabras para lastimar,

Palabras para hacer cosquillas.

¡Busquemos juntos palabras para amar!


Tenemos palabras para llorar,

Palabras para callar,

Palabras para hacer ruido.

¡Busquemos juntos las palabras para hablar!

Gianni Rodari, italiano.

Objetivo general del sitio Web


Proporcionar un sitio Web que permita al alumno incentivar su creatividad, desarrollo su expresión personal colectiva y su identificación con los valores cristianos.

Objetivos específicos

“Entrega al alumno los conceptos básicos que perfeccionan técnicamente su trabajo creativo a la luz de los valores cristianos.”

Inuntivar la creación literaria en los alumnos

Disfrutar de la lectura comprensiva

Evalúa las creaciones propias